Los pensamientos y los caminos de Dios, como criterio interpretativo de las lecturas de hoy, son: la esencia de la conversión (I), la razón de ser de su Divina Providencia (III), la clave de la disyuntiva entre la vida y la muerte (II).
- La conversión de mente y de comportamiento (Is 55, 6-9)
1.1. Contexto: este texto, junto con los versículos siguientes, constituye la conclusión del Segundo Isaías, cuyo autor acompañó al pueblo de Dios en el exilio y, ahora, lo alienta y lo orienta hacia un nuevo éxodo, la conversión, para emprender el camino del regreso.
1.2. Estructura literaria: el binomio «pensamientos y caminos», cambiando el orden de los dos sustantivos, se repite tres veces:
a) Como llamado: «el malvado abandone sus caminos, el malhechor sus pensamientos»; b) Como denuncia: «mis pensamientos no son los de ustedes, sus caminos no son los míos»; c) Como comparación entre lo divino y lo humano: «Cuanto dista el cielo de la tierra…». Por otra parte, el texto está enmarcado en: a) Un doble llamado de búsqueda y de invocación (v 6); b) Una conclusion (vv 10-11), que no aparece en la edición litúrgica de este domingo, sobre el dinamismo de la Palabra, en este acople humano a la voluntad de Dios: «no vuelve a mí de vacío, sino que hace lo que yo quiero y cumple su misión».
1.3. Enseñanza: la conversión así planteada equivale a la metanoia, mencionada muchas veces en el NT, para referirse a un cambio de mente y de conducta, a una transformación interior que tiende a manifestarse exteriormente, y se expresa en un giro radical de la manera de pensar y de actuar, en un nuevo éxodo espiritual, fundamentado en la voluntad (pensamientos y caminos) de Dios: «No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» (Mt 7, 21).
2. La Divina Providencia en la suerte de los hombres y de los pueblos (Mt 20, 1 – 16)
2.1. Contexto, es doble:
a) Hace parte del camino de Jesús a Jerusalén, definido por la formación discipular de sus seguidores y la perspectiva de la entrega final de la vida;
b) La presencia de pecadores y paganos en la comunidad siropalestinense, destinataria del evangelio de Mateo, para escándalo del ambiente farisaico y del mismo judeo-cristiano.
2.2. Estructura literaria: la perícopa está enmarcada por la inclusión literaria de «los últimos serán primeros…», que aparece inmediatamente antes, aunque tampoco la incluya la edición litúrgica de este domingo (19, 30), y al final, más que como la conclusión, como un colofón (v 16). En medio aparece la parábola de los trabajadores de la viña, con una notable referencia a ellos y a las diversas horas de una jornada de trabajo, que va ‘desde la salida del sol hasta su ocaso’: a) «El amanecer»; b) «La media mañana», las nueve; c) «El mediodía», las doce; d) «La media tarde», las tres; e) «La caída del sol», las cinco.
2.3. Enseñanza, presupone: a) La imagen de la viña, como expresión del «reino de los cielos»; b) El libre albedrío de Dios, a su antojo, para ofrecer la salvación a todos los «que estaban en la plaza»; c) Un tiempo de trabajo, a cualquier hora, que depende de Él, y no de un derecho humano. El mensaje es: a) El mismo de la primera lectura, hay que cambiar de mentalidad para que nuestros caminos se acoplen a los de Dios; b) La Divina Providencia da a cada uno lo justo, lo que le corresponde, y al mismo tiempo es generosa con los últimos, es decir, los pobres; c) Los planes y los designios de Dios que invita al reino a pecadores y paganos; d) En conclusión, no hay que sentir «envidia porque El sea bueno».
3. Disyuntiva entre la vida y la muerte (Flp 1, 20c-24.27a)
3.1. Contexto: Pablo se encuentra encarcelado en Éfeso: desde allí escribe a la comunidad de los filipenses, sin descartar un posible martirio, pero relativizándolo. Por otra parte, en el trasfondo aparece también el sufrimiento que le causaba la tendencia judaizante de algunos cristianos provenientes de su raza.
3.2. Estructura literaria: propia de la antítesis entre vida y muerte, ganancia y pérdida, glorificación y mortalidad, partida y quedada, descanso y trabajo.
3.3. Enseñanza: a) El apóstol tiene una esperanza segura, «en nada seré confundido»; b) Su predicación, cuestionada en un momento dado, a la larga será oportuna y eficaz; c) La providencia de Dios conseguirá este objetivo, ya sea mediante su vida, ya mediante su muerte: Él tiene la última palabra; d) Entre tanto, «lleven ustedes una vida digna del Evangelio de Cristo».
Hora de la tarde,
fin de las labores.
Amo de las viñas,
paga los trabajos
de tus viñadores.
Al romper el día
nos apalabraste.
Cuidamos tu viña
del alba a la tarde.
Ahora que nos pagas,
nos lo das de balde,
que a jornal de gloria
no hay trabajo grande.
Das al de la tarde
lo que al mañanero.
Son tuyas las horas
y tuyo el viñedo.
A lo que sembramos
dale crecimiento.
Tú que eres la viña,
cuida los sarmientos. Amén (Himno de Vísperas, miércoles I).
P. Gabriel Naranjo Salazar,CM
Misionero Vicentino

