
Formación del clero · Provincia de Colombia
Formar pastores con corazón misionero
Acompañamos a futuros sacerdotes para que vivan cerca de Cristo, de sus comunidades y de las realidades que más necesitan esperanza.
Un servicio profundamente vicentino
Preparar sacerdotes para evangelizar a los pobres
Desde los orígenes de la Congregación de la Misión, san Vicente de Paúl comprendió que la renovación de la Iglesia necesitaba pastores bien formados, cercanos al pueblo y sensibles ante el sufrimiento.
Hoy la Provincia de Colombia continúa ese servicio en comunión con los obispos, acompañando procesos humanos, espirituales, académicos, comunitarios y pastorales.
Formación integral
Cuatro dimensiones, una vida entregada
El seminario no prepara únicamente para ejercer un ministerio. Ayuda a configurar toda la persona con Jesucristo, Buen Pastor.
Vida espiritual
Amistad con Cristo, escucha de la Palabra, sacramentos y discernimiento permanente.
Formación académica
Filosofía y Teología sólidas para anunciar la fe en diálogo con el mundo actual.
Dimensión pastoral
Una Iglesia en salida, capaz de escuchar y acompañar las realidades del pueblo.
Vida comunitaria
Fraternidad, corresponsabilidad y aprendizaje de un modo sinodal de servir.
Rectoría vicentina
Seminarios confiados a la Provincia
Tres Iglesias particulares han confiado a los Misioneros Vicentinos la dirección y el acompañamiento integral de sus casas de formación.
Colaboración formativa
También caminamos junto a otras casas
Compartimos el carisma, la experiencia y el servicio de nuestros misioneros en comunión con sus equipos formadores.


Así acompañamos
La formación ocurre en la vida real
Selecciona una dimensión para conocer cómo se traduce en el proceso cotidiano.
Discernimiento acompañado
Cada seminarista aprende a leer su historia, sus motivaciones y la llamada de Dios con libertad, verdad y acompañamiento personal.
Oremos por las vocaciones
Cada seminarista es una esperanza para la Iglesia
Pedimos al Dueño de la mies que siga llamando jóvenes generosos y conceda sabiduría, perseverancia y alegría a quienes ya están en formación.
Señor Jesús, forma en ellos un corazón de pastor: cercano al pueblo, disponible para la misión y atento a quienes más te necesitan.
¿Sientes una inquietud vocacional?

Ampliar
Ampliar