Seminarios Diocesanos

Seminario Mayor San Pedro Apóstol en Cali

Formación del clero · Provincia de Colombia

Formar pastores con corazón misionero

Acompañamos a futuros sacerdotes para que vivan cerca de Cristo, de sus comunidades y de las realidades que más necesitan esperanza.

3seminarios con rectoría vicentina
2seminarios acompañados
1misión al servicio de la Iglesia

Un servicio profundamente vicentino

Preparar sacerdotes para evangelizar a los pobres

Desde los orígenes de la Congregación de la Misión, san Vicente de Paúl comprendió que la renovación de la Iglesia necesitaba pastores bien formados, cercanos al pueblo y sensibles ante el sufrimiento.

Hoy la Provincia de Colombia continúa ese servicio en comunión con los obispos, acompañando procesos humanos, espirituales, académicos, comunitarios y pastorales.

Formación integral

Cuatro dimensiones, una vida entregada

El seminario no prepara únicamente para ejercer un ministerio. Ayuda a configurar toda la persona con Jesucristo, Buen Pastor.

01

Vida espiritual

Amistad con Cristo, escucha de la Palabra, sacramentos y discernimiento permanente.

02

Formación académica

Filosofía y Teología sólidas para anunciar la fe en diálogo con el mundo actual.

03

Dimensión pastoral

Una Iglesia en salida, capaz de escuchar y acompañar las realidades del pueblo.

04

Vida comunitaria

Fraternidad, corresponsabilidad y aprendizaje de un modo sinodal de servir.

Rectoría vicentina

Seminarios confiados a la Provincia

Tres Iglesias particulares han confiado a los Misioneros Vicentinos la dirección y el acompañamiento integral de sus casas de formación.

Colaboración formativa

También caminamos junto a otras casas

Compartimos el carisma, la experiencia y el servicio de nuestros misioneros en comunión con sus equipos formadores.

Seminario Mayor San José de Santa Marta
Santa Marta · Magdalena

Seminario Mayor San José

Diócesis de Santa Marta

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Así acompañamos

La formación ocurre en la vida real

Selecciona una dimensión para conocer cómo se traduce en el proceso cotidiano.

01

Discernimiento acompañado

Cada seminarista aprende a leer su historia, sus motivaciones y la llamada de Dios con libertad, verdad y acompañamiento personal.

Oremos por las vocaciones

Cada seminarista es una esperanza para la Iglesia

Pedimos al Dueño de la mies que siga llamando jóvenes generosos y conceda sabiduría, perseverancia y alegría a quienes ya están en formación.

Señor Jesús, forma en ellos un corazón de pastor: cercano al pueblo, disponible para la misión y atento a quienes más te necesitan.

¿Sientes una inquietud vocacional?

El primer paso no es tener todas las respuestas, sino atreverse a conversar