La formación de los Misioneros Vicentinos es un camino profundo de discernimiento, crecimiento humano, académico, espiritual y pastoral. Inspirados en la vida y enseñanzas de San Vicente de Paúl, los seminaristas son llamados a configurarse con Cristo Evangelizador de los pobres, preparándose para vivir el carisma vicentino con fidelidad y entrega.
Este proceso formativo está dividido en cinco etapas, cada una con objetivos específicos que permiten a los candidatos desarrollar su identidad como discípulos de Cristo y misioneros en la Congregación de la Misión.
1. Etapa Propedéutica
📍 Seminario Mayor Villa Paúl – Funza (Cundinamarca)
🕒 Duración: 1 año

La Etapa Propedéutica es el primer paso en el camino vocacional. Se trata de un tiempo de iniciación en la vida seminarística, donde el joven es acompañado en su crecimiento humano, espiritual y comunitario.
Objetivos:
- Profundizar en el conocimiento personal y en la vocación.
- Iniciar una vida de oración más estructurada.
- Adquirir hábitos de estudio y disciplina.
- Fomentar la vida comunitaria y el espíritu de servicio.
En este año, los seminaristas tienen experiencias pastorales, talleres de formación y momentos de encuentro con la Palabra de Dios para afianzar su llamado al sacerdocio vicentino.
2. Etapa Discipular (Estudios Filosóficos)
📍 Seminario Mayor Villa Paúl – Funza (Cundinamarca)
🕒 Duración: 2 años
Esta etapa está marcada por el estudio de la Filosofía, que ayuda a los seminaristas a desarrollar un pensamiento crítico, reflexivo y fundamentado en la verdad.
Objetivos:
- Fortalecer el proceso de maduración vocacional.
- Adquirir herramientas intelectuales y filosóficas para comprender la fe.
- Afianzar la vida comunitaria y la espiritualidad vicentina.
- Crecer en la vivencia de la pobreza, castidad y obediencia.
En esta fase, se busca que el seminarista consolide su identidad como discípulo de Cristo, interiorizando los valores que lo prepararán para la siguiente etapa de formación.
3. Seminario Interno (Noviciado Vicentino)
📍 Seminario Mayor La Milagrosa «SEPAVI» – Medellín (Antioquia)
🕒 Duración: 1 año

El Seminario Interno, equivalente al noviciado en otras congregaciones, es un tiempo de profunda interiorización del carisma vicentino. Durante este año, los seminaristas se sumergen en la vida y espiritualidad de San Vicente de Paúl, fortaleciendo su relación con Dios y su identidad misionera.
Objetivos:
- Conocer y asumir la espiritualidad vicentina.
- Ahondar en la oración y la vida comunitaria.
- Discernir con mayor claridad el llamado a la Congregación de la Misión.
- Crecer en el espíritu misionero y de servicio a los pobres.
Es un año de retiro y formación intensa, donde el seminarista se sumerge en la historia, las reglas y la misión de la Congregación. Finalizado este tiempo, da un paso más en su camino vocacional.
4. Experiencia Misionera
📍 En cualquier obra de la Provincia (dentro o fuera del país)
🕒 Duración: 1 año

Después del Seminario Interno, el candidato realiza un año de experiencia misionera, donde vive y trabaja en una de las misiones de la Provincia. Este es un período clave para consolidar su vocación y poner en práctica lo aprendido en las etapas anteriores.
Objetivos:
- Aplicar la formación en un contexto pastoral real.
- Desarrollar la cercanía con los pobres y marginados.
- Crecer en autonomía y responsabilidad misionera.
- Experimentar la vida de un vicentino en el servicio.
Este tiempo fortalece la identidad del futuro sacerdote como misionero vicentino, preparándolo para asumir mayores responsabilidades en la Congregación.
5. Etapa Configuradora (Estudios Teológicos y Preparación Final)
📍 Seminario Mayor Villa Paúl – Funza (Cundinamarca)
🕒 Duración: 4 años

En esta última fase, el seminarista estudia Teología, profundizando en la doctrina de la Iglesia y en la pastoral sacerdotal. Es un tiempo de configuración con Cristo, donde se afianzan los valores y compromisos definitivos en la vocación.
Objetivos:
- Adquirir una formación teológica sólida.
- Prepararse espiritualmente para el sacerdocio.
- Asumir un mayor compromiso con la Congregación.
- Vivir con madurez y responsabilidad la misión vicentina.
En esta etapa, el seminarista recibe gradualmente ministerios y compromisos dentro de la Congregación:
1️⃣ Primer año: Ministerio de Lectorado, que le permite proclamar la Palabra de Dios en las celebraciones litúrgicas.
2️⃣ Segundo año: Ministerio de Acolitado, donde asiste en la celebración de la Eucaristía y en el altar.
3️⃣ Tercer año: emisión de los Votos perpetuos, donde se incorpora formalmente a la Congregación de la Misión, asumiendo la pobreza, castidad y obediencia como forma de vida y el voto de la estabilidad.
4️⃣ Cuarto año: Recibe el Orden del Diaconado, primer grado del sacramento del Orden, en preparación para su futura ordenación sacerdotal.
Al finalizar esta etapa, si el candidato ha madurado en su vocación, vida espiritual y compromiso pastoral, es llamado a recibir la Ordenación Sacerdotal, convirtiéndose en un Misionero Vicentino, listo para evangelizar con pasión y dedicación a los más pobres y necesitados.
Un camino de entrega y misión
La formación en la Congregación de la Misión es un camino de discernimiento, estudio, oración y servicio. Cada etapa prepara al futuro sacerdote para vivir plenamente el carisma vicentino, con un corazón ardiente por Cristo y una vida entregada a los más vulnerables.
Siguiendo las huellas de San Vicente de Paúl, los Misioneros Vicentinos se forman para ser sacerdotes santos, misioneros comprometidos y testigos del Evangelio en el mundo de hoy.
«Dios ama a los pobres, y por consiguiente ama a quienes aman a los pobres» – San Vicente de Paúl.